por Moreno Mendoza Matias » Mié Jun 17, 2009 1:10 pm
A todos los catastróficas de este foro les voy a recomendar, para sacarlos de su resentimiento que lean "El Alquimista", Que busquen el vídeo de "El Secreto", o el nuevo... "El Esclavo".
Como es natural que los catastrofistas lo sean por la simple y sencilla razón de estar resentidos, y si se me permite ser grotesco: porque estén "jodidos" porque no tiene ni una mendiga guardería del IMSS concesionada, entonces es de suponer que no tienen ni para comprar un fregado libro o video pirata, vayan a cualquier biblioteca del Gobierno Federal, (menos a la Vasconcelos porque ahí jamás hay servicio) y consulten el galardonado libro de Josefina Vázquez Mota (futura líder parlamentaria) "Dios Mio hazme Viuda por Favor", cuyo contenido no tiene mayores diferencias con los antes mencionado, y si las tiene, serán, a lo sumo, meros cambios cosméticos al estilo del multigalardonado Carlos Fuentes, para evitar posibles demandas por "plagio".
Cuando haya tomado su cursito intensivo comprenderá que México no es el que usted avizora... ¡No! México es un país que vuela hacia su luminoso destino, ése que nuestros próceres patrios sí ven, gracias a la iluminación de la filosofía empresarial que inspira nuestros promisorios destinos, y que, le permitió a una ex primera dama trasmigrar de vendedora de productos de belleza baratos a propietaria de cadena de televisión y periódico nacional, entre otras linduras. Muestra de que
sí se puede
sí se puede
sí se puede.
Sí el resentimiento es porque no tiene un pariente bien conectado... hágale como doña Elba Esther, que fea y toda la cosa, tiene bien agarradito de los tompiates a ya saben quién, y que, gracias a su manejo de la filosofía empresarial, hoy se ha convertido, en nada más y nada menos competidora de la Galilea Montijo sin tener los méritos que le son reconocidos en abundancia a la citada y nada respuetuosadelosminuscapacitados conductora.
¿Cómo le hizo "la profa?... Talento... del que sea.
Si usted no lo tiene..., analicese, encuentre las razones de su catastrifismo patético y no culpe a los ocurrentes, a los triunfadores, por su mediocridad; quizá usted, si se esmera, y modifica su catastrofismo, llegue a usufructuar como negocio propio la mismísima Lotería Nacional.
Recuerde que las oportunidades siempre están ahí, al alcance de la mano, sino diario, al menos sí cada tres o seis años, en ese momento, en que todos los incapaces de valerse de su propio talento van a ver si, cruzando un papelito, les cambia la suerte.
México es grande y las oportunidades son sólo para aquellos que las saben aprovechar, en lugar de estarse lamentando de su mala suerte.